Crónica de familias – Castillo de Mauz-Suera

El domingo tuvimos la oportunidad de disfrutar de un fabuloso día en familias.  La sección de familias nos fuimos a la Sierra de Espadán para visitar el castillo de Mauz-Suera. 

Comenzamos la excursión con una subida hacia el castillo rodeados por el bosque Mediterráneo de la Sierra, que nos protegió del sol de estos días de finales de mayo. La subida dura, pero muy bonita, nos dio como recompensa la vista a las ruinas del castillo de Mauz-Suera.  Visitado el castillo y después de haber almorzado nos pusimos en marcha para continuar nuestro circular, ahora ya quedaba lo más fácil.

Desde el castillo el recorrido es todo el rato de bajada hacia el pueblo de Sueras nuevamente. A mitad del recorrido tuvimos la oportunidad de poder refrescarnos en la Fuente de Castro.

Desde allí, en poco menos de una hora, nos encontrábamos nuevamente en el pueblo. Momento para disfrutar de los columpios y la gastronomía de Sueras.

Sin duda un día fantástico y una ruta totalmente recomendable.

 

 

Crónica de familias – Ruta del agua de Buñol

El último fin de semana de febrero las familias del SEV disfrutaron de una excursión fabulosa en Buñol recorriendo la Ruta del agua.

Hicimos un recorrido circular de poco más de 10km disfrutando de los paisajes y del agua con las interesantes cascadas de la Cueva de las Palomas y la Cueva del Truche.

Nos reunimos a las 10 de la mañana en la localidad de Buñol y después de ver que estábamos todos los inscritos y dadas las instrucciones para la actividad, comenzamos a andar.   Dejando atrás la localidad tras un pequeño recorrido cerca del rio, comenzamos a subir una empinada cuesta que fue lo más duro de la jornada, pero al estar aún frescos y con muchas fuerzas finalmente la superamos. Mientras subíamos pudimos contemplar también las vistas del castillo de Buñol.

Una vez arriba nos esperaba un terreno semiplano y tramos de bajada hasta la Cueva de las Palomas. Mientras tanto pudimos disfrutar de los iniciales colores de la primavera viendo los almendros en flor.

También íbamos quitándonos capas de ropa ya que veníamos preparados para el frio pero finalmente hizo un día fantástico.

En la Cueva de las Palomas hicimos un pequeño descanso para recuperar fuerzas y almorzar, mientras disfrutábamos de esa pequeña cascada que se descuelga en este paraje.

Una vez recuperadas las fuerzas nos pusimos otra vez en marcha, ahora todo cuesta abajo, para alcanzar la cueva del truche a la hora de comer.

En la cueva del truche volvimos a disfrutar de otra cascada, esta vez algo mayor, mientras comíamos en el merendero habilitado.

Desde aquí, nos esperaba un pequeño recorrido hasta donde habíamos dejado los coches. Disfrutamos de unos minutos de descanso en grupo en un bar cercano, mientras los pequeños quemaban las últimas energías en el parque de columpios adyacente

Sin duda disfrutamos de una jornada fabulosa ¡.